Te acariciaba, mar, en mi desvelo.
Te soñaba en mi sueño, ¡inesperado!
Te esperaba en la sombra recatado
y te oía en el silencio de mi duelo.
Eras, para mi cuerpo, cielo y suelo;
símbolo de mi sueño, inexplicado;
olor para mi sombra, iluminado;
rumor en el silencio de mi celo.
Te tuve ayer hirviendo entre mis manos,
caí despierto en tu profundo río,
sentí el roce de tus muslos cercanos.
Y aunque fui tuyo, entre tus brazos frío,
tu calor y tu aliento fueron vanos:
cada vez más te siento menos mío.

Bueno excelente sitio,
Pueden leer algo de una poesía distinta en:
http://huxley.cubava.cu/2016/06/21/los-hijos-del-instante-poetas-sufies/
http://huxley.cubava.cu/2016/06/10/peces-exoticos/
http://huxley.cubava.cu/2016/06/08/sueno/
http://huxley.cubava.cu/2016/06/08/3254/
Espero continuen leyendo poesía, que es cómo leer de Vida, Amor y…