Mentira. Si lo hacía de engaños,
y nada más. Ya está. De otro modo,
también tú vas a ver
cuánto va a dolerme el haber sido así.
Mentira. Calla.
Ya está bien.
Como otras veces tú me haces esto mismo,
pero yo también he sido así.
A mí, que había tanto atisbado si de veras
llorabas,
ya que otras veces sólo te quedaste
en tus dulces pucheros,
a mí, que ni soñé que los creyeses,
me ganaron tus lágrimas.
Ya está.
Mas ya lo sabes: todo fue mentira.
Y si sigues llorando, bueno, pues!
Otra vez ni he de verte cuando juegues.

Qué bueno encontrar a Vallejo por estos lugares, su poesía es sustancia de mucha poesía actual, fue influencia para muchos creadores, no obstante siento que se le menciona poco últimamente. Hay un excelente ensayo de Raúl Hernández Novás (que es uno de los grandes de la poesía cubana contemporánea)sobre Vallejo que es una guía imprescindible para adentrarse y comprender la obra vallejiana.
Mis saludos y una buena semana de fines de mayo.
Hola Eva,
Excelente, César Vallejo, lo que he leído me ha gustado, gracias a ti por tus apuntes. Que tengas un buen día. Saludos
Un poema de Raúl Hernández Novás que encontré, fatídico el final.
Quien seré sino el tonto que en la agria colina
miraba el sol poniente como viejo achacoso,
miraba el sol muriente como un rey destronado,
el tonto que miraba girar el mundo,
guardando en su rostro las huellas de la noche.
Quién seré sino el tonto de siempre atraído por el
Mar,
aquel que en el mar feroz dejó su nombre.
Quién sino el tonto que lloraba
y lloraba por el mar, las flores, las muchachas,
la esbelta luna sonriendo.
Sobre la colina está solo and nobody seems to
like him,
pero él ve el mundo moverse a su alrededor,
el sol rebotar como una pelota roja
en el horizonte. El sol tragado por el mar, frío
entre los peces.
Quién seré sino aquel que ya no mira,
no oye, no palpa, absorto, esas tierras astrales,
esos frutos,
las viñas de la realidad, airoso manto.
El que ve la noche descender como un cuerpo
inapresable, el que siente la luna caer sobre sus
hombros
como una tela delicada, aquel que en la marisma
jugaba a rey, a payaso, a rey, a oscuro caballo.
Absorto, solo, enla colina, gritando
como loco, bajo los pájaros que emigran
señalando un carcomido rumbo. Yo,
el loco, el tonto que siempre he sido, girando en
la burla,
torpe bufón de florida pirueta, riendo,
con dientes podridos, la realidad inapresable
como implacable cuerpo, a nuestro lado,
descansando en las hierbas
brotadas de los muertos, entre sonrisas de
nocturnas flores.
Quién seré, Dios mío, sino el loco tonto, el oso
bronco, el jorobado torpe,
bufón bailando, reuniendo rumbos entre sus
brazos, flores
para una mujer que no existe, quien mira al sol
dormirse cual tembloroso viejo
y al mundo girar en burla alrededor de sus
hombros destronados.
Si, la poesía de Raúl Hernández Novás es inmensamente lúcida y atormentada, pero por lo mismo, grandiosa, el poeta se suicidó en el año 1993, tengo todos sus libros publicados, porque es uno de mis poetas tutelares y creo que no se le hace justicia, se ha estudiado su vida y su obra, pero creo que de manera insuficiente. Gracias por este poema y que tengas un buen día.
Ah, quería agradecerte también que hayas publicado a Octavio Paz, que me gusta mucho, hay un extenso poema suyo que creo que se titula “La piedra de sol” que me gustaría tenerlo, porque lo tuve y lo perdí, si lo encontraras en internet te agradecería que me lo facilitaras, si por su extensión no se ajusta al blog, pues ¿podría ser vía e.mail?
Vuelvo a felicitarte por tu blog, es un regalo tanta buena poesía en las mañanas (que es cuando mejor puedo visitarlo). Saludos. Eva
Hola Eva, ayer fue un día agotador. No conocía sobre este poeta cubano y gracias a ti me animé a buscar sobre su vida y obra, aunque en las páginas cubanas no aparecía mucha poesía de él. Voy a buscarte el poema que me pides, lo dejaré en una sección de sugerencias. Saludos