El viaje definitivo

Juan Ramón Jiménez

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco. 
Todas las tardes, el cielo será azul y plácido; 
y tocarán, como esta tarde están tocando, 
las campanas del campanario. 
Se morirán aquellos que me amaron; 
y el pueblo se hará nuevo cada año; 
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado, 
mi espíritu errará, nostálgico.

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol 
verde, sin pozo blanco, 
sin cielo azul y plácido.
Y se quedarán los pájaros cantando.

Share

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*